Proceso de beatificación del obispo que permitió a jóvenes indígenas tocar sus partes íntimas
Bendito nudismo
"¡Bendito nudismo el de los huaorani, que no necesitan harapos para salvaguardar sus normas de moralidad natural!".
"Vivían desnudos, y yo también me desnudaba a menudo como ellos".
"Dios ha querido preservar en este pueblo el modo de vida, la moral natural como en el Paraíso antes del pecado".
Convivencia homosexualizada con los jóvenes
"Observé la facilidad, o más bien la práctica casi generalizada como algo ritual, de excitarse mutuamente entre los varones con frecuencia... junto con otros juegos de aspecto homosexual en sus largas reuniones familiares."
"Partir de su realidad me exigía bañarme con ellos o como ellos, o en presencia de jóvenes y niños, con toda naturalidad; realizar intencionadamente el lavado completo de un varón adulto; permitir la satisfacción de la curiosidad natural en tocarnos y ver en qué nos diferenciamos..."
"Uno de los adolescentes intentó excitarme y yo lo impedí con sonriente firmeza".
"Peigo... apareció sin hamaca y se acercó a mi cama. Los días anteriores le había rechazado, temiendo sus gestos y sus provocadores intentos homosexuales. Esta vez entendí de nuevo eso de 'aceptarlo todo menos el pecado' y compartí la cama, tumbada desnuda bajo la misma mosquitera."
"Los jóvenes estaban más juguetones que nunca, abundando en palabras y gestos que representaban la unión sexual, dejándose tocar los genitales. Esta vez me molestaron especialmente, hasta que comprobaron alegremente que las reacciones viriles son idénticas entre nosotros y los huaoranis... Intenté no hacer ningún drama y me esforcé por actuar con naturalidad, reírme con ellos y disuadirles del juego."
"El misionero no debe esperar a ser desnudado, sino que haría mejor en anticiparse a hacerlo para mostrar aprecio y estima por la cultura del pueblo huaorani".
Traducción IA